EL HOMBRE PERFECTO

EL HOMBRE PERFECTO

¿SOMOS, PERFECTOS O IMPERFECTOS?

TEXTO: MATEO 5:48

Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

INTRODUCCIÓN

Como hijos de Dios Que somos: ¿Perfectos o imperfectos? ¿Cuál es nuestra realidad? Recordemos que Jesús viene por una iglesia perfecta.

Él dijo: sed perfectos, como el Padre es perfecto… Ahora, podríamos pensar, que no hay hombre perfecto, y sí; en sí mismo, no hay hombre perfecto; pero, en Cristo, Jesús, sí.

DESARROLLO

Vamos a desarrollar el tema, con 3 puntos.

    1. Qué o quién nos hizo perfectos.
    2. Que significa ser perfectos.
    3. Que debemos hacer para conservar la perfección. 

I. QUE, O QUIÉN NOS HIZO PERFECTOS.

¿Qué nos hizo perfectos, o quién nos hizo perfectos? La respuesta es: Jesús; la sangre del Cordero de Dios, nos hizo perfectos

Hebreos 10:14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.

Lo que Jesús demanda del hombre (Varón y mujer) creyente, es que seamos perfectos, como lo es nuestro Padre Celestial. ¿Por qué? Porque a precio de sangre nos hizo puros, santos, sin mancha, ni arruga, perfectos.

Mire lo que dice Efesios 5:25-27 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santay sin mancha.

A precio de sangre, el creyente es perfecto delante de Dios. Sangre que derramo Jesús en la cruz del calvario. Y esa perfección lo tenemos nosotros, seres interfectos. El apóstol Pablo escribe a los corintios: Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros. (2 Cor. 4:7). Si somos perfectos es para la gloria de Dios.

Sabiendo Dios, que éramos interfectos, incapaces, viles; nos llamó, para que seamos perfectos. Lo vil y lo menospreciado, escogió Dios (1 Cor 1:27-29)

Si estamos en el cuerpo de Cristo, somos perfectos; porque no hay nada imperfecto ni sucio en el cuerpo de Cristo. Es el cuerpo de Cristo el que nos perfecciona.

II. QUE SIGNIFICA, SER PERFECTO.

Lo primero que debemos hacer, es entender y separar, entre la perfección de Dios, y la perfección del hombre. Son cosas distintas.

La perfección de Dios, no tiene errores, es totalmente perfecto.

La perfección del hombre, tiene posibilidad de cometer un error. No que el hombre, haya sido creado con errores, mucho menos desperfecto; sino que el ser creado por Dios, tiene la posibilidad de elegir o tomar una decisión que le puede llevar al error. Nunca pretendamos ser perfectos como Dios, contentémonos con ser perfectos en Dios.

Mire lo que Dios dice de Job 1:1,8 Hubo en tierra de Huz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. v8 Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?

Job era Perfecto y recto, Eso dijo Dios acerca de Job. Cuando Dios dijo de Job que era Perfecto y recto: ¿Lo decía, en la perfección de Dios, o en la perfección del hombre? En la del hombre, y no en la de Dios, Job era perfecto.

Mire lo que Dios dijo de Josué y Caleb: Números 32:11-12 No verán los varones que subieron de Egipto de veinte años arriba, la tierra que prometí con juramento a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de mí; 12 excepto Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová.

Mire lo que Dios dice de David: 1 Reyes 15:3-4 Y anduvo en todos los pecados que su padre había cometido antes de él; y no fue su corazón perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de David su padre. 4 Más por amor a David, Jehová su Dios le dio lámpara en Jerusalén, levantando a su hijo después de él, y sosteniendo a Jerusalén.

Todos conocemos la historia de David, tocante a Urías heteo y su mujer, lo que hizo David con Betsabé y como mando a matar a Urías, esposo de Betsabé. Pero, Dios dijo de David, que era perfecto.

Hay promesa para los perfectos, como David, en la perfección humana terrenal:

Proverbios 2:21 Porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella.

Salmos 119:1 Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jehová.

Salmos 37:18 Conoce Jehová los días de los perfectos, y la heredad de ellos será para siempre.

III. CÓMO CONSERVARNOS PERFECTOS.

¿Cómo nos conservamos perfectos delante de Dios? 

1. Caminando en el temor del Señor. Job era perfecto y recto, temeroso de Dios, y apartado del mal. Lo que significa: que, nos mantenemos perfectos, cuando caminamos en el temor de Dios, y nos apartamos del mal.

Jesús dijo sean perfectos, ¿Qué significa eso? Que seamos obedientes. Por eso dice: Bienaventurados los perfectos, los que andan en la ley de Dios.

2. OBEDIENCIA. Si somos obedientes, delante de Dios somos perfectos. Una cosa espiritual, no terrenal. Dios sabe que somos seres imperfectos, pero, por la sangre de Cristo, somos perfeccionados, santificados, y sin culpa.

Jesús dijo: sed, pues perfectos. No dijo: os aconsejo que seáis perfectos. Tampoco dijo: tienen la opción de ser perfectos.

3. LA FE. Si creemos en Jesús, que él nos redimió, y nos hizo perfectos, sin mancha ni arruga, lo creemos por la fe.

4. No actuando con venganza. No pagando ojo por ojo, y diente por diente. Leamos los versos 38 al 40. Leer. Si no más bien, respondiendo con paciencia, para con los demás.

Santiago 1:4 Más tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Perfectos y completos…

5. Sobre todo. EL AMOR. Los versos 43 al 44 dice: Oísteis que fue dicho: Amaras a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen.

      1. Amar a nuestros enemigos
      2. Bendecir a los que nos maldicen
      3. Hacer bien a los que nos aborrecen.
      4. Orar por los que nos ultrajan y persiguen.

6. La unidad. Unirnos a los demás creyentes, y no alejarnos de ellos. La unidad en el cuerpo de Cristo, con los creyentes, nos hace perfectos. Jesús, en sus últimas oraciones en la tierra, dijo:

Juan 17:22-23 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos, como también a mí me has amado.

Y todo eso, es porque somos hijos de Dios, perfectos en Dios. (V45).

CONCLUSIÓN

¿Es fácil mantenerse en la perfección? No, por eso el apóstol Pablo, oraba para que los hermanos de Corinto, sean perfectos.

2 Corintios 13:9 Por lo cual nos gozamos de que seamos nosotros débiles, y que vosotros estéis fuertes; y aún oramos por vuestra perfección.

La iglesia tiene que ser perfecta, y es perfecta. Porque si no lo fuera, no podrá ir al cielo.

Jesús tuvo que morir, para presentarla una Iglesia gloriosa que no tuviese mancha ni arruga.

Sed, pues, perfectos, y cabales, porque el Padre Celestial es perfecto 

 

 

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