LA MUERTE Y SU AGUIJÓN

LA MUERTE Y SU AGUIJÓN

TEXTO: 1 Corintios 15:55-58

¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? 56 ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. 57 Más gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. 58 Así que, hermanos míos, amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

INTRODUCCIÓN

Si a algo le teme el ser humano, es a la muerte. Un suceso que le acontecerá tanto al rico como al pobre. Pero, no todo termina cuando uno muere físicamente. La biblia habla de los muertos como que están durmiendo. Lo cual nos muestra que aún no ha terminado su vida.

DESARROLLO

La muerte es un enemigo, que tiene aguijón; y está buscando recoger a todos los que están infectados con el veneno mortal.

Veamos algunos puntos:

I. LA MUERTE

La muerte es la separación y el traslado a un lugar distinto.

Separación: en el momento que la persona muere, su cuerpo se separa del alma y el espíritu.

Traslado: en el momento de la muerte, la persona es trasladada a un lugar distinto, al lugar donde a partir de ese momento vivirá.

Ej. Cuando Adán y Eva murieron espiritualmente, por desobediencia, comiendo de la fruta que les era prohibida por Dios, fueron separados de Dios, y trasladados fuera del Huerto del Edén. (Génesis 2:16-17 y Génesis 3:23-24).

HAY TRES TIPOS DE MUERTE.

    1. La muerte espiritual.
    2. La muerte física.
    3. Y la muerte del alma.

1. La muerte espiritual.

La muerte espiritual se dio en el huerto del Edén. En Génesis 2:17 Dios le dijo a Adán: más del árbol de la ciencia, del bien y del mal, no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Sabemos que Adán y Eva, el día que comieron del fruto, no murieron físicamente, sino espiritualmente. Sufrieron la Separación entre el hombre y Dios; y lo que antes les daba paz, ahora les daba miedo. Y fueron trasladados o echados fuera del huerto del Edén.

Romanos 3:23 dice: por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios.

La consecuencia de la desobediencia de Adán, llevó a toda la humanidad a la muerte espiritual, y el ser humano fue trasladado fuera de la gloria de Dios.

2. La muerte física 

La muerte física se da con el último suspiro; donde el cuerpo se separa del alma y del espíritu. El cuerpo es trasladado al cementerio, donde volverá al polvo.

Génesis 3:19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

Sin embargo, el alma de los que están en Jesús (para vida) irá al cielo, y los que están sin Jesús (para muerte) al infierno. No se quedan bagando por aquí o en el limbo. Mucho menos serán llevados al purgatorio, porque el purgatorio no existe. El espíritu vuelve a Dios.

3. La muerte del alma

La muerte del alma, llamada también «segunda muerte». Esta muerte, solo la sufrirán los que no tengan a Jesús. Y serán trasladados al infierno; todos los que no se hallen escritos en el libro de la vida, serán echados al lago de fuego.

Es más, la muerte, en la gran tribulación tendrá gran poder CUANDO EL CUARTO sello sea abierto, ya que saldrá un caballo amarillo, que tiene por nombre MUERTE, y el Hades le seguirá; eso quiere decir que en cuanto muera la persona será llevado directamente al infierno, a la espera del juicio.

Apocalipsis 6:8 Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.

II. EL AGUIJÓN DE LA MUERTE

¿Cuál es el aguijón, o el veneno de la muerte?  El veneno que quiere llevar a las personas a la muerte espiritual, física y del alma, hundiéndolos en el infierno, ES EL PECADO. El pecado llevó a Eva y a Adán, a la muerte. En el momento que estos desobedecieron a Dios, fueron infectados con ese veneno. Veneno que los separo, los alejo de Dios.

EL PECADO es la afrenta a Dios.  El Dr. Adrián Rogers, dice: «El pecado es como un puño cerrado en la cara de Dios».

Cuando desobedecemos a Dios, cuando buscamos solución en otro que no sea Dios, cuando nos postramos a otro, que no es Dios, etc. pecamos y SOMOS PICADOS CON EL AGUIJÓN de la muerte, ENVENENADOS, y ciertamente moriremos. Un hombre, infectado con este veneno, tiene detrás de él, al infierno. La muerte que le llevará al infierno está esperándolo.

¡Sin embargo! Hay un antídoto. Nadie se escapará de la muerte, porque tanto al rico como al pobre, le llegará su hora. Sin EMBARGO, Jesús resucitó.

III. EL ANTÍDOTO.

Hay un antídoto para el veneno, para el aguijón, para el pecado, y es: ¡LA SANGRE DE CRISTO! Solo la sangre de Cristo puede curar y neutralizar el veneno, para que ya no tenga efecto de muerte.

En el momento que aceptamos a Jesús, comienza todo, luego debemos hacer morir lo terrenal, lo carnal en nosotros, para que el aguijón no pique, y el veneno no tenga efecto futuro en nosotros. (Romanos 6:5-14).

El pecado ya no tiene dominio sobre nosotros, pues estamos bajo la gracia. ¡Nosotros tenemos dominio sobre el pecado!

Marcos 16:17-18 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

Cuando el Señor habla de tomar en nuestras manos, serpientes; no es solo literal, sino espiritual. Dominio sobre el pecado, y no el pecado dominando al cristiano. Y si pecásemos involuntariamente, ese pecado no nos dañará; “porque abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo Hombre”

IV. ¿PUEDE UN CRISTIANO SER PICADO O ENVENENADO?

La respuesta a esta pregunta es: NO.  A no ser que… tal cristiano viva en la carne y no en el espíritu. La sangre de Cristo es el antídoto para el veneno mortal. Si nosotros, que fuimos lavados por la sangre de Cristo, vivimos en la carne, pisamos la sangre del Cordero, y perfectamente, podemos ser picados por el aguijón de la muerte.

Hebreos 10:26-31 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. 28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos, muere irremisiblemente. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. 31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

Si la muerte, el diablo, los demonios, etc. quisieran picarnos con el aguijón, no podrán; pero, si nosotros, pecamos voluntaria y descaradamente, pisando la sangre del Cordero, entonces caeremos en manos del Dios Vivo.

Lo explico de otra manera: Solo Cristo hombre, tiene el poder; Él es el único que no puede morir con el veneno, porque lo venció. Nadie más es inmune al aguijón. Ahora, nosotros. Estando en el cuerpo de Cristo, tampoco somos afectados por el veneno; pero si nos salimos del cuerpo, el veneno hace efecto. ¿Cómo nos salimos del cuerpo? Viviendo en la carne.

Nosotros tenemos poder, potestad sobre los demonios, sobre toda fuerza de maldad. Jesús dijo: Os doy autoridad para hollar (Pisar) escorpiones y serpientes. Si hay, entre otros, algún animal que tiene aguijón y veneno, es el escorpión y la serpiente. Pero, sobre ellos tenemos poder.

CONCLUSIÓN

La muerte, que no perdona a nadie, que hace sufrir a ricos y a pobres, ESTA VENCIDA, Jesús la venció, y un día se manifestara a ojos de todas las personas. Los versos 53 al 54 Dice:«… Sorbida es la muerte en victoria…” Jesús tiene dominio total sobre la muerte, que hasta vacaciones le dará en la gran tribulación.

Apocalipsis 9:6 Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.

No solo eso, sino que un día (como ya está vencida) la muerte será lanzada al lago de fuego. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte (v26).

Apocalipsis 20:14-15 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

¡Si vivimos, por Él vivimos!

 

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