VICTORIA SOBRE LOS PROBLEMAS

VICTORIA SOBRE LOS PROBLEMAS

TEXTO: 2 REYES 3:4-10

INTRODUCCIÓN

Moab, un pueblo pagano, se rebeló contra Israel. No quería seguir sujeto, ni pagarle más tributos a Israel. Israel, llamando al rey de Judá y al rey de Edom, salieron a la guerra, a pelear contra los Moabitas.

Como hijos de Dios, tenemos victoria sobre el reino de las tinieblas, y nuestra carne está y debe estar sujeta; sin embargo, este año, como muchos otros, el diablo y nuestra carne, se rebelarán contra nosotros, y con seguridad, así como vendrán tienes de alegría y bendición, también, vendrán problemas. Sobre esos problemas tenemos victoria en Cristo Jesús.

DESARROLLO

¿Qué debemos hacer? Salir a pelear contra el reino de las tinieblas, vencerlos, porque hay victoria en Cristo. El diablo quiere robar, dañar, matarnos y matar a los nuestros. El diablo está bajo nuestros pies, pero quiere revelarse y vencernos.

Así como estos tres reyes, salieron a pelear contra sus enemigos, debemos salir a pelear contra nuestro enemigo. Pero, debemos aprender de sus errores, para no cometerlos, y seguir sus aciertos.

Cuando salgas a pelear contra el diablo:

I. BUSCA LA GUÍA DE DIOS.

El rey de Israel, hizo bien a predisponerse a salir a pelear contra su enemigo. Llamando al rey de Judá y al de Edom. Los tres ejércitos salieron a la guerra. El rey de Judá pregunto: ¿Por qué camino iremos? Y el rey de Israel respondió: Por el camino del desierto. (V8).

¡Oye! Este rey no consultó a Jehová, no pregunto a Dios, no elevo oración al Rey de reyes, y le fue muy mal. Mire lo que dice el Verso 9: Salieron, pues, el rey de Israel, el rey de Judá, y el rey de Edom; y como anduvieron rodeando por el desierto siete días de camino, les falto agua para el ejército, y para las bestias que los seguían. 10 Entonces el rey de Israel dijo: ¡Ah! Que ha llamado Jehová a estos tres reyes para entregarnos en manos de los moabitas. En otras palabras: ¡Ah! Exclamando el rey de Israel y dijo: ¡Dios nos ha traído aquí para matarnos! LE ECHO LA CULPA A DIOS.

Yo le diría: No fue Dios. ¡Fuiste tú! Tú tomaste la decisión de venir por el camino del desierto. No consultaste a Dios antes de salir.

Siempre que nos va mal, por nuestras malas decisiones, le echamos la culpa de Dios o a nuestro prójimo; debemos corregir nuestra postura y asumir nuestra responsabilidad.

  1. SI NO CONSULTAMOS A DIOS. Si no buscas a Dios. No esperemos un buen resultado. Sí consultamos a Dios, ten por seguro que tendremos victoria.
  2. Si consultamos a Dios, no esperemos, que Dios se acomode a nuestras decisiones y voluntad. ¡OJO, OJO, Y OJO! Muchas veces, creemos, erróneamente, que porque tomamos en cuenta a Dios. Dios debe hacer todo lo que queremos que haga. Si buscas a Dios, Espera y acepta la decisión de Dios.

He visto a muchos, buscar a Dios en el peor de los momentos, orando a Dios por la sanidad de un enfermo. Pero, envés de sanidad física terrenal, murió, para ir al cielo. Y es ahí cuando muchos dicen: ¡POR QUÉ! ¿Por qué Dios permitió esto? Yo le rogué hasta el cansancio, ¡por qué! Si dijiste esto, es porque simplemente querías a Dios para que cumpla con tus deseos, tu voluntad, tus planes, tu agenda. Pero no para cumplir el plan de Dios, la agenda de Dios. Él quiere algo para nosotros, que es mucho mejor del que nosotros pensamos.

Un ejemplo de un hombre que buscaba a Dios, antes de salir o entrar, era David. El dulce cantor. En una oportunidad, David perdió a todo su pueblo, incluidos a sus esposas e hijos; y llamó a Abiatar, y dijo: te ruego que me acerques el Efod… y David consulto a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y ÉL le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzaras, y de cierto librarás a los cautivos. (1 Samuel 30:1-8- V8).

¿Quieres hacerle frente a tus problemas, vencer todos los obstáculos que se presenten a tu vida? Busca a Dios. Consulta a Dios.  Joram, El rey de Israel, no busco a Dios antes de salir a la guerra y sufrió las consecuencias.

II. BUSCAR LA AYUDA DE LOS HERMANOS, LA IGLESIA. 

Tu iglesia, tu congregación, tus hermanos. Cuando estés en problemas, y sientas el ataque del enemigo, necesitarás a tus hermanos. Rodéate de gente que busca a Dios, antes de cualquier cosa.

Cuando el rey de Israel le estaba echando la culpa a Dios. Josafat, El rey de Judá, dijo: ¿no habrá profeta de Jehová para que consultemos a Jehová por medio de él? Y uno de los siervos del rey de Israel respondió, y dijo: Aquí está Eliseo, hijo de Safat, que servía a Elías. (V11). Josafat fue el único, de los tres, que pensó en apoyarse en sus hermanos. Y otro, que ayudo, fue uno de los que les servía.

Cuando enfrentes al enemigo, Busca a Dios y apóyate en la iglesia, tus hermanos. Dios y la iglesia. No solo Dios. No solo la iglesia. Dios y la iglesia. Ahora: ¿solo Dios puede hacerlo? Sí, claro que sí. No dudo de su poder. Dios no necesita ayuda. Pero, él mismo ha constituido su cuerpo, su iglesia, su novia, sus hijos. Para qué por medio de ellos podamos recibir el milagro que tanto estamos esperamos.

Este año, tendrás muchos motivos para no venir a la casa de Dios, alejarte de la iglesia. Pero, no sedas; No dejes de congregarte, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos, y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. (Hebreos 10:25). Necesitas a la iglesia, no te peles con los hermanos, porque los necesitamos.

Verso 12. Dijo el rey de Judá: Este tendrá palabra de Jehová, y fueron en busca de Eliseo.

Aunque estés muy mal en el camino de Dios, y casi estés viviendo derrotado, RODEATE DE GENTE CREYENTE. Estos te llevarán a Dios.

Mire cómo contestó Eliseo. Le dijo al rey de Israel, si no fuera por el rey de Judá, ni te daría la cara. Pero, por respeto a él, os voy a ayudar, voy a consultar a Dios por ustedes. (V13-14).

Por eso dice la palabra de Dios: Cuando alguno este enfermo, llame a los ancianos; es en esos momentos donde necesitamos la ayuda de la iglesia.

Santiago 5:14-15 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. 15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. La oración de fe de los hermanos, de la iglesia, de los pastores, salvará al enfermo. ¡Necesitamos a la iglesia!

Esta historia no termina ahí.

III. LA CLAVE PARA LA VICTORIA.

La alabanza. Cuando más débil, más cansado estés, no dejes de alabar a Dios. Porque es la clave para la victoria. Mire lo que dice el profeta Eliseo:Traedme un músico que toque el arpa. Y mientras tocaba el arpa, vino la mano de Jehová sobre Eliseo. Y dijo: Así ha dicho Jehová: haced en este valle muchos estanques… (V15). 

Ósea: Cava, cava, muchos hoyos… ¿Cómo? Bajar más debajo del que ya estoy. No tengo fuerzas. Israel, Judá, y Edom, ya no tenían fuerzas, estaban de sed; siete días estaban bagando por el desierto, ahora: ¿tienen que cavar? SI

¿Cómo podemos cavar más hondo, nosotros? Con nuestra alabanza, humillarnos en oración de ante de Dios, ayunar, etc. Alaba a Dios con más fuerzas que nunca. Porque mientras alabas a Dios vendrá la mano de Dios sobre ti.

CONCLUSIÓN

Busca a Dios en medio de tus problemas, que decida él y no tú. Pero si tú eres quien decide ir o salir, No le eches la culpa a Dios, por tus malos resultados.

No desprecies a la iglesia, pues la necesitas. Y Alaba a Dios. Llama a los músicos, los ancianos y vive en victoria.

¡Victoria sobre los problemas!

 

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