AMOR CORRESPONDIDO
TEXTO: LUCAS 23:32-37
INTRODUCCIÓN
No hay nada mejor, que un amor correspondido. He visto hombres y mujeres, amando a alguien, con un amor no correspondido. Y es muy triste, ¡Sin embargo, cuando ese amor es correspondido, qué gran dicha!
Jesús nos amó con amor eterno, y lo demostró públicamente. Ante este amor, ¿qué deberíamos hacer nosotros? —Corresponder a ese gran amor. Pero, ¿cómo debemos hacerlo?
DESARROLLO
Este tema responderá a muchas preguntas, tales como: ¿Por qué debemos bautizarnos, públicamente? O ¿por qué debemos declarar nuestro amor por Jesús, públicamente? Si el amor que siento, es entre Jesús y yo, ¿por qué hacerlo público?
I. JESÚS MURIÓ POR TI, PÚBLICAMENTE.
El verso 33 dice: “Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda”.
Otro nombre que recibía este lugar era Gólgota (Mateo 27:33), una montaña de la calavera. Donde todos lo veían, ahí fue crucificado Jesús. El sitio donde fue crucificado, el que te ama, era un lugar público. La gente pasaba por ahí, y se burlaba de él. Fue menospreciado… Sus mismos discípulos lo dejaron.
Marcos 15:29-30 Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: ¡Bah! Tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas, 30 sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz.
Fue público, su crucifixión. Nosotros, no necesitamos ir a la cruz, solo necesitamos el Bautismo, PÚBLICO, que simboliza la muerte y resurrección de Jesús.
Romanos 6:3-5¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. 5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección…
Si Jesús murió públicamente por nosotros, que menos, corresponder a su muerte con el Bautismo, y haciendo morir a la carne y a sus deseos; no dando lugar a nuestra carne, por corresponder a la muerte de Cristo en la cruz. Puede que por seguir a Jesús seamos menospreciados, y nos abandonen gente que nosotros queremos; pero nada de eso es comparado a lo que Jesús vivió por ti y por mí.
II. JESÚS TE AMÓ PÚBLICAMENTE.
El amor de Jesús por ti y por mí fue y es público. Él no te amó, en secreto, públicamente demostrar su amor por la humanidad.
Juan 15:13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. De tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo… Y no hay mayor amor, que el amor del Padre. Que menos, corresponder a su amor, dándonos a nosotros mismos, para su gloria. “Presentad vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios…” (Romanos 12:1).
CONOCÍ A MUCHOS HOMBRES Y MUJERES, que teniendo pareja, lo escondían. Diciendo: Yo tengo una relación contigo, no necesito decirlo a nadie. Esto es entre tú y yo. ¡Qué gran error! Amor secreto, puede ser amor de mentira. Si amas a alguien, y alguien te ama, que el mundo entero lo sepa. Si tu amor es público, evitarás caer en el engaño. El amor debe ser público.
Si amas a Jesús, declara tu amor por él, públicamente. Jesús dijo: el que me confiesa delante de los hombres, Yo también le confesaré delante de mi Padre. El que me niega delante de los hombres, Yo también le negaré delante de mi Padre. (Lucas 12:8-9).
III. JESÚS TE ACEPTO PÚBLICAMENTE.
Dios no hace acepción de personas, y nos manda, que nosotros, tampoco hagamos acepción de personas. Jesús tenía a dos malhechores, colgados juntamente con él; de los tres, Jesús era el único, inocente. Uno de ellos, dijo: nosotros a la verdad justamente padecemos. Y entendido que Jesús aceptaba a todos públicamente y no se avergonzaba de comer con los publicanos y pecadores, le dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. (V39-43). Jesús lo amó, lo acepto públicamente, no lo rechazo.
Marcos 2:16 Y los escribas y los fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron a los discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y pecadores?
La gente hace excepción de personas, Jesús, no. Él nos aceptó públicamente. No tuvo vergüenza de comer y beber con los pecadores. Correspondamos a su amor, aceptando a todos los que Jesús ama, sin importar el idioma, la raza, cultura, color y olor… Aceptar, no es pedir o esperar que cambie. Es simplemente: ¡Aceptar!
IV. JESÚS TE DIO SU PERDÓN PÚBLICAMENTE.
Las palabras más bellas de la cruz, que sonaron como una poesía, de gran poder y amor, fueron esas últimas palabras de Jesús, cuando dijo: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. (V43). El perdón de Jesús fue público, no secreto. Públicamente, Jesús dijo Padre, perdónalos… Público, para que todos, incluido el diablo, sepan que eres un hombre y una mujer perdonado, sin deuda, libre, y sin ataduras.
Colosenses 2:14-16 Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. 16 Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo.
Ante ese perdón, ¿qué debemos hacer? Corresponder a su perdón, perdonando a tu hermano, todos sus faltas.
CONCLUSIÓN
Jesús fue crucificado públicamente, y nos manda a ser bautizados públicamente.
Nos amó públicamente; amémosle, nosotros también públicamente. Publiquemos nuestro amor por él en todas las redes sociales. Que el mundo entero sepa que amas a Jesús. No hay amor secreto. Porque él te amó públicamente.
Jesús te acepto públicamente; acéptalo públicamente, grita a los cuatro vientos, tu amor por él. Él te aceptó tal como eres; todos esperan que cambies, él —no. ÉL Te aceptó tal como eres tú.
Jesús te perdonó públicamente. Jesús perdonó a todo el mundo, públicamente; que todos sepan que Jesús nos perdonó. Pero, solo uno, de los que ahí estaban, frente a la cruz, solo uno recibió el perdón de Dios. (42-43). Jesús otorgó el perdón a todos; pero, todos lo rechazaron, excepto uno
En una montaña fue crucificado. Llevó su cruz por las calles. No lo hizo escondido. La montaña simboliza lo más público y visible a todo el mundo. Ahí declaró su amor por ti y por mí.
