EMBAJADORES DEL REY

EMBAJADORES DEL REY

TEXTO: 2 CORINTIOS 5:20

Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

INTRODUCCIÓN

Embajadores de Cristo. Los días, los mes, los años pasan, pero nuestro trabajo en el Señor, no. Así como la vida continua, todo continua con normalidad. Hay mucho que hacer, mucho terreno que conquistar. Mientras estemos vivos en la tierra, tenemos trabajo, todavía no ha terminado nuestra labor. Somos embajadores de Cristo.

DESARROLLO

Cuando alguien ha perdido un trabajo, suele perder la dirección de su vida. Cuando perdemos a un ser querido, muchas veces perdemos nuestras vidas con él que paso a mejor vida. Muchos sufrieron la destrucción de su hogar, y pensaron que todo se había terminado…. Y no es así, la vida continua, hay mucho que recorrer.  Debes levantarte, sacudirte el polvo de tus pies y seguir adelante, algo bueno te espera, y Dios trae grandes bendiciones para tu vida. ¡Somos Embajadores del Rey! Tomemos en cuenta dos puntos:

    1. ¿Qué es lo que somos?
    2. ¿Qué es lo que debemos hacer?

I. ¿QUÉ ES LO QUE SOMOS?

Como hijos de Dios, Somos Embajadores de Cristo, del Rey de reyes, y Señor de señores; y como Embajadores del Rey, somos:

1. Somos enviados. Un Embajador es un hombre enviado por su país, al país donde cumplirá una labor específica.

De la misma manera, Nosotros fuimos enviados al mundo. No somos de este mundo, estamos en él, pero no somos de este mundo. Nuestra ciudadanía está en el cielo. Quizá puedas pensar: pero sí, yo nací aquí en la tierra. Mira lo que dice el verso 17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es. Somos nueva criatura, hay una nueva naturaleza en nosotros, y Dios lo sabe; somos nosotros los que lo ignoramos muchas veces. El apóstol Pablo escribe en el verso 12:… A Dios le es manifiesto lo que somos; y espero que también lo sea a vuestras conciencias. 

Jesús dijo: «Id por todo el mundo y predicad el evangelio». (Mr. 16:15). Jesús nos envió, y dijo además: «Recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Samaria, Judea, y en todo el mundo…»(Hch. 1:8)

2. Tenemos algo que representar. Un Embajador es el representante del país que le envió.

Nosotros, como encajadores de Rey, somos representantes de Dios. Por donde camines, recuerda que representas a Dios. Por eso Él te creó a su imagen conforme a su semejanza. Jesús es la luz, es el camino, la verdad y la vida. Y él, siendo luz, dijo: Vosotros sois la luz del mundo…. Nuestra presentación y personalidad dirá mucho, hablará mucho de Dios. (OJO, de Dios, no de nosotros). Por eso la gente dice: Ahí va el cristiano, el aleluya. Ellos mismos, sin saber, dicen esto de ti; porque somos los representantes del Cielo, del Padre.

Recuerda: «Cuando Dios creo al hombre, dijo: Hagamos al hombre, a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…» (Gn. 1:28).

II. QUE ES LO QUE DEBEMOS HACER.

¿Como embajadores del Rey, que debemos hacer? Si somos conscientes de quiénes somos, debemos saber que tenemos una gran responsabilidad, un trabajo, una labor específica, una misión. ¿De qué se trata?

  1. Tenemos un mensaje que dar. Tenemos la responsabilidad de compartir al mundo entero, el mensaje de las buenas nuevas de Jesús (el evangelio). Y Debemos darlo:
      • Con responsabilidad. Como transmites el mensaje, es tu trabajo, y debes hacerlo con gran responsabilidad; no cambies el mensaje y toma en cuenta como lo dices.
      • Con prontitud. Porque el tiempo del fin está cerca…

Los Versos 18-19 dicen: Nos dio el ministerio de la reconciliación. En Cristo, Dios, no tomó en cuenta sus pecados (No lo hagamos nosotros), Nos ENCARGÓ a nosotros la palabra de la reconciliación. Mire como el Apóstol, Pablo dice: «Como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios». (V20).

2. Debemos reportarnos al que nos envió. Si un Embajador deja de reportarse al país que le envió y que le reconoce: sucede dos cosas. 1. Le buscan. 2. Le dan por desertor o muerto. Por consiguiente, lo remplazan. ¿Nosotros, como Embajadores del Rey, como nos reportamos?

  • Orando. Orando en todo tiempo, sin cesar. En comunión con el Padre, para: Recibir instrucción. Un Embajador debe recibir instrucciones.
  • Leyendo la biblia. La manera de conocer el mensaje y las instrucciones que tenemos como encajadores, es a través de la palabra de Dios.

Historia: Escuche acerca del hijo de un misionero, como este había estudiado leyes y muchas otras ramas; un hombre intelectual; sin embargo, pensado que no tenía un buen trabajo, le llamó el presidente de su país, para ofrecerle la embajada del país donde estaba viviendo con su padre, como misionero. Sin pensarlo, respondió que sí, luego, fue a preguntarle a su padre; más bien a informarle. ¿Su padre le dijo: teniendo el mejor trabajo que todos desearían tener, te rebajaras a ser el embajador de nuestro país, siendo tú el embajador del Rey de reyes y Señor de señores? Esas palabras le confrontaron y se dio cuenta del gran error que estaba a punto de cometer.

Muchas veces queremos vivir para nosotros y para nuestros sueños; cuando tenemos el privilegio de vivir para Cristo y su maravillosa obra. Dice el verso 15: “Y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos”.

CONCLUSIÓN

Somos Embajadores del Rey. Representamos a Dios. Llevamos por donde vamos, en alto, el Nombre de Jesús. Y tenemos una gran responsabilidad, de llevar el mensaje de Jesús a todo el mundo.

¡Somos embajadores del Rey!

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