HERENCIA DE FE
TEXTO: LUCAS 1:39-44
INTRODUCCIÓN
Esta historia es el encuentro que tuvo María y Elisabet. Las dos estaban en cinta, María esperaba a Jesús, y Elisabet a Juan el Bautista. Las dos quedaron embarazadas de una manera milagrosa. Y tuvieron a su hijo, cada una, para cosas muy grandes.
Los dos niños fueron criados por sus padres, crecieron en conocimiento y sabiduría; aprendieron la ley y los profetas. Pero más que todo lo que sus padres podían darles, y dejarles, era FE. Porque Sin fe es imposible agradar a Dios. Se vive por fe y para fe.
Romanos 1:17 Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Más el justo por la fe vivirá.
DESARROLLO
Para que Jesús y Juan el Bautista, caminaran en el camino de fe, tuvieron que recibir una enseñanza y ejemplo de vida y fe; tuvieron que ver a sus padres caminar por fe y no por vista.
Si hay algo que puedes dejar de herencia a tus hijos, es FE. Si quieres dejar un buen legado, en tu familia, enséñales a vivir por fe. POR LA FE, somos salvos. Por la fe recibimos a Jesús como Señor y Salvador, por fe creemos en sus promesas, por fe tenemos confianza en Dios. ¿Será tan simple como parece? Veamos algunos puntos:
I. TEN FE, PARA ENSEÑAR CON FE.
Para enseñar fe, debes tener fe. Si quieres dejar un legado de fe, es necesario vivir por fe, andar por fe y no por vista. Entre la crianza de Juan el Bautista y Jesús, veremos la influencia que ejercieron sus padres para transmitirles la fe con la que ellos vivían. Veamos la vida de María y la de Elisabet.
María fue visitada por el ángel GABRIEL para recibir el mensaje de Dios; ella, siendo virgen, tendría un hijo y este sería el salvador del mundo (V26-38). Sin embargo, ella solo preguntó: ¿Cómo será esto, pues no conozco varón? Y luego de una breve explicación, ella dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra…
María recibió el mensaje con fe, creyó en la palabra de Dios, que trajo el ángel Gabriel.
José, como en cualquier situación, recibió el mensaje con asombro, y por su honestidad, quiso dejar a María secretamente. Pero el ángel se le apareció en sueños y le dijo: No temas en recibir a María, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Fue suficiente, para que José reciba a María y sea el padre terrenal de Jesús. José era un hombre de fe.
A diferencia de José y María, veamos la historia de Elisabet y Zacarías.
Zacarías fue visitado por el ángel GABRIEL, el mismo ángel que visitó a María; pero, Zacarías no creyó en la palabra de Dios, dada por el ángel. (V11-13; 18-20). Zacarías dudó, no creyó; y cuando Elisabet quedó embarazada, ella se recluyó por cinco meces, no quiso mostrarse al mundo entero porque dudaba. (Lucas 1:24-25).
Quiere decir que José y María tenían fe, vivían por fe; pero Elisabet y Zacarías, no.
¿Cómo tener fe? Para tener fe, debes saber lo que la biblia dice, porque la fe viene por el oír, el oír la palabra de Dios; Y no solo oír, debes Cumplir los mandamientos del Señor. Cuando andamos bajo la voluntad de Dios, no nos queda otra cosa más que confiar en lo que Dios dice.
Si Dios dice: No te dejaré ni te desampararé, él no te dejará. Pero, si no andas bajo sus mandamientos (Desobediencia) no confiarás en Dios; porque tu conciencia sabe que le fallaste.
Para tener fe, debes hacer (Obedecer) lo que Dios dice: porque la fe sin obras es muerta. José escuchó el mensaje, e hizo lo que Dios dijo: Recibir a su mujer que ya estaba en cinta. Conocimiento y acción. Y tu fe va creciendo…
¿Se necesita más fe, para creer que Dios puede darte hijos en tú vejes, o para tener un hijo sin haber conocido varón?
Zacarías y Elisabet, conocían un caso similar, tenían un antecedente; Abraham y Sara, los padres de la fe, tuvieron un bebe en su vejes, y eso debería llevarles a creer; si Dios lo hizo una vez, lo hará muchas veces. Pero, José y María, nunca escucharon de algún pariente que tuviera hijos sin el acto conyugal, hasta ese momento, nunca se escuchó que una virgen tuvo hijos.
II. LA FE COMO HERENCIA
La Fe se aprende y se hereda. Juan el Batista y Jesús el Salvador, crecieron bajo la autoridad y el ejemplo de sus padres. Los dos aprendieron a tener fe. Jesús aprendió todo. No vino al mundo conociéndolo todo; vino como un hombre normal. (Filipenses 2:5-8).
Jesús enfrentó los problemas con fe. Vivió por fe. Dijo cosas como: Yo para esto he nacido. Y en la peor angustia de su vida, mostró dolor, pero no dudo. Dijo: Si es posible que pase de mí esta copa sin que yo la bebe; pero, que se haga tu voluntad y no la mía. Jesús tenía fe, porque aprendió de sus padres.
Sin embargo, mire lo que paso con Juan el Bautista. Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos, y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro? (Lucas 7:18-20).
Juan el Bautista, fue el que dijo de Jesús: Este es el Cordero de Dios; él qué dijo: viene uno tras de mí del que no soy digno de desatar la correa de sus sandalias. Yo vi el Espíritu Santo, descender sobre Jesús…
Juan 1:29-34 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. 30 Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo. 31 Y yo no le conocía; más para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua. 32 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. 33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquel me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo. 34 Y yo le vi, y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios.
Juan el Bautista, sabía que Jesús era Dios, el Salvador. Pero en su angustia dudo, NO PERMANECIÓ EN FE. Por sus padres le criaron en duda, sus padres dudaban…
¿Quieres que tus hijos vivan por fe, anden por fe y no por vista? Vive tú por fe, enseña a tus hijos fe, con tu ejemplo…
Quiero traer otro ejemplo más: El de TIMOTEO, un joven lleno de fe, que caminó por fe, vivió por fe y no por vista.
2 Timoteo 1:5-7 trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro de que en ti también. Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
Este joven recibió una herencia de fe, dada por su Abuela Loida, que pasó a su hija Eunice, que era madre de Timoteo, y ella dejó de herencia lo que también ella recibió, UNA FE GENUINA.
III. VISIÓN DE GRANDE.
¿Por qué dejar herencia de fe a nuestros hijos? Porque se trata de la vida. Y se hace teniendo visión de grande. Dejar herencia de casa, posesiones, riquezas, etc. es cosa buena y grande, pero es terrenal, y comparado a lo celestial es nada, algo insignificante. La tierra nos parece algo muy grande; por eso queremos pagarlo todo. Sin EMBARGO, hay algo mucho más grande que la tierra, y eso, solo lo ven los que tienen VISÓN DE GRANDE.
De igual manera, la vida terrenal, que nos parece todo, es nada comparado a la eternidad. Miré lo que escribió el apóstol Santiago:
Santiago 4:14 Dice: cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
Para llegar a la vida eterna, lo hacemos por fe. Si miras con visión de grandes, podrás ver que hay algo mucho más grande que lo terrenal, y alcanzar esa vida lo haremos por FE. Hebreos 11: habla sobre la fe; como grandes hombres de Dios alcanzaron la promesa, solo por la fe. …
CONCLUSIÓN
María, Elisabet y Eunice, criaron a sus hijos basados en la fe que tuvieron. Y más tarde, estos niños, ya grandes, caminaron con la fe que les dejaron sus padres.
Estoy seguro, que tú quieres que tus hijos caminen por fe, quieres que vivan por fe, y que lleguen al cielo por la fe en Jesús.
¡Déjales la fe, como herencia!
