Frente a Jesús

FRENTE A JESÚS

TEXTO: Mateo 27:11-14

INTRODUCCIÓN

Pilato estaba frente a Jesús. De una manera u otra, Pilato se encontraba frente al Creador, al Rey de reyes, el Señor de señores. Pilato tuvo la oportunidad de hacer de Jesús, su Señor, su Salvador; alabar al Rey, exaltar su nombre, y adorarle.

De la misma manera, todos nosotros, tenemos la oportunidad de estar frente a Jesús, y hacer de él nuestro Señor, nuestro Salvador; tenemos la oportunidad de alabarle, adorarle; o simplemente, estando frente a Jesús, podemos ignorarle, menospreciarle, negarle y crucificarle. ¡Dios nos libre!

DESARROLLO

¿Qué influirá, que nuestra actitud frente a Jesús sea de adoración o de juicio, o simplemente lo ignoremos?

Hay tres voces que soñarán a nuestros oídos, y los escucharemos, pero tendremos que seguir a una. Pilato escuchó estas tres voces. Veámoslo:

I. LA VOZ EXTERNO

Frente a Jesús, Pilato escucho la primera voz, la voz externa. La voz de la gente que quería matar a Jesús. Que quería que Jesús desaparezca de la faz de la tierra. Gente envidiosa, egoísta e hipócrita. Pero también hay una voz buena.

Esta voz externa se divide en dos:

  1. La voz mala. Esta voz mala, le decía: ¡Crucifícale! En otras palabras: Que muera, no lo queremos, no es nuestro Rey, y no lo aceptamos, ni lo recibimos. La biblia dice: A los suyos vino, y los suyos no le recibieron. Israel no conoció el día de su Visitación. Pilato preguntó: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron: ¡Crucifícale! (22-23).

Pilato se dio cuenta de que los judíos estaban entregando a Jesús por envidia. (V17-18). Pero, no hizo nada, sino que escuchó esta voz externa, mala.

  1. La voz buena. Dentro de la voz externa, está la voz que clama: ¡enderezad nuestras sendas, venid a Jesús, alabeémosle! Gente que predica la palabra de Dios. Por eso la biblia dice: hermosos son los pibes de los que anuncian las buenas nuevas de Jesús.

A Pilato, aparte de la voz de los judíos, que querían matar a Jesús, también le llego la voz de su mujer que le dijo: No tengas nada que ver con ese JUSTO; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él. (V19). Pilato escuchó la voz de su esposa que le dijo, Jesús es justo.

Estando frente a Jesús, escucharás esta voz externa, la buena, en la iglesia que te dirá: Cree en Jesús, alabamos al Señor, y adorémosle. Fuera de la iglesia te dirá: Dios no existe, y si crees en Jesús, no vayas mucho a la iglesia, qué aburrido, que desperdicio, deja a Jesús…

¿A quién escucharás? Pilato escuchó a los judíos.

II. LA VOZ INTERNA

La voz interna es la voz de la conciencia. Pilato no solo escuchó la voz externa, sino también la voz interna, su conciencia. Su voz interior, le dijo: Jesús es inocente, es Rey. Pilato le dijo a Jesús: ¿Eres tú Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú lo dices. (V11).

Juan 19: 4 Entonces Pilato salió otra vez, y le dijo: Mirad, os lo traigo fuera, para que entendáis que ningún delito hallo en él.

Pilato quería soltar a Jesús, porque era acusado por su conciencia, había razonado y llegó a la conclusión que Jesús era inocente, pero pudo más la voz del diablo.

Pablo escribe a los romanos:

Romanos 2:14-15 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, estos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, 15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.

Este hombre es inocente, decía Pilato; podía haber soltado a Jesús en ese mismo momento, ya que había llegado a la conclusión de que era inocente. Si Pilato hubiera abierto su corazón, podría haber hecho de Jesús, su Señor.

El malhechor que fue colgado a lado de Jesús, abrió su corazón y acepto a Jesús, y Jesús le salvó.

III. LA VOZ DIVINA.

Pilato, no solo escuchó la voz externa y la interna, sino que también escucha la voz Divina. La de Jesús, Rey de reyes…

Bendito Pilato, que tuvo la oportunidad de estar frente a Jesús cara a cara, y no lo aprovecho. Desaprovecho la bendición de tener a Jesús cara a cara. Escuchó a Jesús, pero no le siguió

Lucas 23:14 les dijo: Me habéis presentado a este como un hombre que perturba al pueblo; pero habiéndole interrogado yo delante de vosotros, no he hallado en este hombre delito alguno de aquello de que le acusas. 15 y ni aun Herodes, porque os remití a él; y he aquí, nada digno de muerte ha hecho este hombre.

Mientras le interrogaba, no se compungió su corazón; mientras le escuchaba, no abrió su corazón, no creyó en Jesús.

1 Pedro 2:21-24 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; 22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23 quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; 24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia, y por cuya herida fuisteis sanados.

Mire lo que escuchó, piloto de Jesús: (Juan 18:36-37-38).

    • Jesús le dijo: Mi reino no es de este mundo. En otras palabras, le dijo que era Rey.
    • Para esto he nacido. Para dar testimonio a la verdad. Para dar a conocer la verdad.
    • Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. “Todo aquel que entiende,   conoce y acepta la verdad, oye mi voz”.

Pilato escuchó a Jesús, la voz Divina. Después de una charla, Pilato quiso soltarle. Pero, debe morir, dijeron los judíos, porque se hizo Hijo de Dios. Aunque Pilato se llenó de miedo. (Juan 19:7-8, 12). No escuchó la voz Divina, sino que la voz del diablo, pudo más porque fue controlado por sus valores.

CONCLUSIÓN

Pilato no quiso escuchar ninguna de las voces, y se lavó las manos, en señal de inocencia. V24. Pero, no fue inocente. Fue igual de culpable que los judíos. Jesús dijo: El que no es conmigo, contra mí es.

Frente a Jesús, ¿qué harás?

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