TENEMOS PADRE

TENEMOS PADRE

TEXTO: Juan 14:7-14

Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto. 8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. 9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? 10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. 11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras. 12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. 13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

INTRODUCCIÓN

Hay 4 cosas que deseo resaltar aquí, en estos versos: (Hey, esto nos conviene). Jesús dijo:

    1. Yo y el Padre, uno somos, el que me conoce, conoce al Padre.
    2. El que me ha visto a Mí, ha visto al Padre.
    3. Creedme que Yo Soy en el Padre, y el Padre en Mí. Creedme por las obras que hago.
    4. Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

DESARROLLO

En Jesús, tenemos Padre, No estamos solos, no somos huérfanos, y le podemos pedir lo que necesitemos, que Jesús lo hará, es su promesa. ¿Pero, nosotros como hijos, que hacemos del Padre? Jesús dijo: el que me ha visto, ha visto al Padre. Quiere decir que, por medio de Jesús, conocemos al Padre. Y por medio de Jesús, Hay cuatro cosas que deseo hablarte del Padre.

    1. El Padre Feliz.
    2. El Padre triste.
    3. El Padre que sufre.
    4. El Padre alegre.

Vuelvo a preguntar: ¿Como hijos de Dios, que haremos del Padre? ¿Haremos sufrir al Padre; contristaremos el corazón del Padre, o alegraremos su corazón, y mejor aún: haremos de nuestro Padre, feliz? Veamos, de que trata el estudio:

I. EL PADRE FELIZ.

No hay nada más feliz que un padre, esté rodeado de sus hijos. No hay nada más feliz para un padre, estar con sus hijos. Por esta razón; la muerte, que para nosotros es de gran tristeza, para nuestro Padre, es cosa de gran estima. Salmos 116:15  dice: Estimada es a los ojos de Jehová La muerte de sus santos. Para nosotros es triste, para nuestro Padre es gozo, porque estará con su hijo para siempre.

El Veros 8 dice: Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. 9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? 10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. 11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.

Todo se resume en creer. Porque si crees, todo es posible. Y creer nos dio la salvación. Quiere decir: que si crees, ya estás en Dios.¿Qué hace feliz al Padre? Que su hijo esté en él. Que reciba a su Hijo, a Jesús, y sea parte de la familia de Dios. Únete a Dios y no te separes nuca.

II. EL PADRE TRISTE

¿Qué podrá poner triste a nuestro Padre Celestial? La incredulidad, la falta de fe, alejarnos de él, y no amarlo. La conversación de los anteriores versos, dan a entender que los discípulos, estaban dudando. (Verso 1, Cap. 13:37-38).

La historia del Padre amoroso, conocido como la historia del hijo pródigo. Nos revela la felicidad, tristeza, sufrimiento y alegría del Padre. (Lucas 15:11-32). Este padre tenía dos hijos. Feliz, porque tenía hijos. Así mismo, nuestro Padre, está feliz, porque cada día se suman más de sus hijos, nacen hijos de Dios. Pero, tristemente, sigue el verso 2. Uno de sus hijos entristeció su corazón: Le dijo: dame lo que me corresponde, y juntándolo todo se fue lejos; dejó a su padre. De la misma manera, muchos hijos de Dios, se alejan de él, ya no lo buscan, ya no se dejan guiar por él, y caen en la red de la desobediencia, y eso entristece a nuestro Padre celestial.

III. EL PADRE QUE SUFRE.

Cuando el Padre ve sufrir a su hijo, sufre con su hijo. Jesús se compadecía de la gente, les guardaba, les sanada, resucitó a lázaro, y al hijo de una mujer.

Lucas 7:14-15  Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre.

Hace algunos años, mi hijo y yo, nos quedamos solos, por una semana; su madre y sus hermanas viajaron a Barcelona. ¡Yo pensé! Es tiempo de chicos; vamos a comer: hamburguesas, pizza, coca-cola y perritos calientes, y no, mi hijo enfermó, y no quería nada más que “Sopa blanca”. Yo dije: ¡No! Podíamos comer todo lo que quisiésemos; pero, no. Sufrí con mi hijo. Él me decía: Pero come tú, no te preocupes por mí; yo no podía, sufrí con él.

Muchos más nuestro Padre, Sufre con los que sufren. ¿Por qué sufre? Entre otras cosas, porque teniendo la sanidad, no lo creemos para recibirlo. Él mismo llevó en su cuerpo nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; el castigo de nuestra paz, fue sobre él, y por sus llagas fuimos nosotros curados. ¿Lo crees?

IV. EL PARE ALEGRE.

Proverbios 15:20 El hijo sabio alegra al padre; Más el hombre necio menosprecia a su madre.

Sé sabio, y alegra el corazón del Padre. ¿Cómo? ¿No es lo mismo hacerle feliz? Hay una diferencia. Un Padre feliz está en todo tiempo feliz por su hijo y con su hijo. Dijo Dios de Jesús, en él tengo complacencia. Eso mismo tiene por nosotros, los que estamos en Jesús. Pero, alegrar su corazón, lo hacemos día tras día. ¿CÓMO LO HACEMOS?

1. Alabanza. El dulce contar nos dio el ejemplo. David anduvo conforme al corazón del Padre.

2. Gratitud. La ingratitud hace lo contrario, Entristece. Pero, los hijos agradecidos, alegran el corazón del Padre.

3. Fe. Sin fe es imposible agradar a Dios. Pero, un hijo, creyente, que crea lo que dice las escrituras, alegra el corazón del Padre.

4. Amor los unos a los otros. Cuando los hijos de Dios viven en amor los unos con los otros, y dejan de lado sus diferencias, alegran el corazón del Padre.

5. Alegría, gozo. Cuando te gozas, alegras el corazón del Padre. ¿Y por qué alegramos y gozarnos? Porque Jesús nos salvó, en él tenemos vida eterna.

Salmos 37:4-5 Deléitate así mismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.

CONCLUSIÓN

¿Qué harás con el Padre? ¿Harás de tu Padre: un Padre alegre, Feliz, o entristecerás su corazón? El hijo pródigo entristecido el corazón de su padre; pero se arrepintió y volvió. Mientras su hijo estaba lejos, su padre estaba sufriendo, esperándolo en la puerta, todos los días. Un día llegó, y alegró su corazón. Dijo el Padre: Hagamos fiesta, porque este mi hijo estaba perdido y fue hallado, estaba muerte y ha revivido (Lc. 15:23-24).

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